Dr. Eugenio Espejo

Periodista, médico, abogado, bibliotecario y escritor nacido en la ciudad de Quito el 21 de febrero de 1747, hijo de un indio nativo de Cajamarca, Perú, llamado Luis de la Cruz y Espejo -hombre austero pero no pobre- y de una mulata libre, quiteña, llamada Catalina Aldaz. (1)
«No ingresó en ninguna escuela primaria. De su padre aprendió Espejo las primeras letras. Aunque es posible también que estudiara en el aula de la Orden de Predicadores de Santo Domingo, en donde existía por entonces una escuela de primeras letras, a la que asistían los niños pobres de la ciudad» (J. Aguilar Paredes.- Grandes Personalidades de la Patria, p. 120).
Estudió también con los jesuitas, antes de que estos fueran expulsados de los dominios de Carlos III, y así consta en el Libro de Oro de la Universidad de San Gregorio donde aparece el acta de su grado de Maestro, el 8 de junio de 1762. Uno de sus preceptores fue el padre Juan Bautista Aguirre.


Al año siguiente empezó a estudiar medicina en la Universidad de Santo Tomás de Aquino, donde cuatro años más tarde -el 22 de julio de 1767- obtendría el respectivo título de Doctor en Medicina, cuando apenas tenía 20 años de edad. Pero los convencionalismos y las rivalidades propias de una ciudad pequeña en la que los españoles blancos veían con malos ojos a los mestizos, le impidió el ejercicio de la medicina, por lo que debió esperar hasta el 28 de noviembre de 1772, en que finalmente -luego del juramento de rigor – el Cabildo le expidiera el título que le permitiría ejercer libremente “como médico aprobado en la facultad de medicina”. (2)
En la misma universidad, entre 1767 y 1770 había estudiado derecho civil y canónico, hasta lograr también la licenciatura en jurisprudencia, y la investidura de Abogado.
Para esa época, la universidad dominicana era la única que había instituido la cátedra de medicina; pero en Quito, según palabras del propio Espejo, no había cátedras de medicina, ni escuelas públicas, ni profesores científicos que hubieran estudiado otras ciencias. (3)
Hombre de amplia cultura y profundos conocimientos, «Eugenio Espejo legó al Ecuador una obra inmensa, cuyos beneficios abarcan varios aspectos: literario, educativo, científico, político, social, etc. En aspecto literario, Espejo es uno de los más grandes exponentes de las letras ecuatorianas, cuyos elogiosos comentarios se extienden tanto por su cantidad como por su calidad y variedad»(Humberto Oña Villarreal.- Fechas Históricas y Hombres Notables del Ecuador, p. 398).